Durante los meses más fríos, nuestra alimentación juega un papel clave para mantener el calor corporal y reforzar el sistema inmunológico. Las bajas temperaturas y los cambios bruscos pueden debilitar nuestras defensas, aumentando el riesgo de resfriados y gripes. ¿Cómo prevenirlo? Apostando por una dieta rica en vitaminas y nutrientes esenciales.
Vitaminas imprescindibles en invierno
- Vitamina A: Protege las mucosas frente a infecciones. Presente en zanahorias, calabaza, boniato, espinacas y pimiento rojo.
- Vitamina C: Potente antioxidante y antinflamatorio, activa las defensas. Encuéntrala en cítricos, arándanos, crucíferas y berros.
- Vitamina D: Refuerza huesos y regula la respuesta inmunitaria. Se obtiene del sol y de alimentos como huevos, pescado azul y champiñones.
- Vitamina E: Necesaria para el buen funcionamiento de los glóbulos blancos. Presente en aceites vegetales, frutos secos y semillas.
- Vitamina B5: Interviene en la síntesis de anticuerpos. La encontrarás en jalea real, champiñones, huevo y salmón.

Claves para cocinar y mantener el calor
- Evita alimentos fríos y crudos. Prefiere cocciones lentas y platos de cuchara: guisos, sopas y caldos.
- Incorpora cereales como avena y trigo sarraceno, que aportan energía y calor interno.
- Añade especias como cúrcuma, jengibre, canela o comino para mejorar la digestión y calentar el cuerpo.
Dieta antinflamatoria: tu mejor aliada
Una alimentación rica en vegetales, legumbres, cereales integrales y cúrcuma ayuda a reducir la inflamación y a que los síntomas de infecciones sean menos intensos. Limita carnes, evita procesados y fritos.
Ideas prácticas
- Frutas de temporada: cítricos, granadas, manzanas y peras (mejor en compotas con canela).
- Probióticos y prebióticos: yogur, kéfir, miso, avena y legumbres para cuidar la microbiota.
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Limonada de cúrcuma: una bebida antioxidante y antinflamatoria perfecta para el invierno
- 60 ml de zumo de limón fresco
- 60 ml de zumo de naranja fresco
- 730 ml de agua mineral
- 2 cucharadas de cúrcuma fresca
- 2 cucharadas de miel cruda
- 1 cucharada pequeña de jengibre fresco
- Sal marina sin refinar

Los mejores ingredientes para tu piel
- Manteca de cacao: compuesta por mono-triglicéridos, ácidos grasos y enzimas crudas, ayudan a la reparación y rejuvenecimiento celular, ralentizando el proceso de envejecimiento visible y favoreciendo una nutrición profunda. Además, tiene un contenido excepcional de antioxidantes que protegen el colágeno y la elastina de la piel.
- Extracto de caléndula: obtenido tras la maceración de las flores de caléndula, este preciado aceite alivia inflamaciones cutáneas gracias a su contenido en faradiol, provocando un efecto calmante y curativo. Su presencia en flavonoides estimula la proliferación de las células de la epidermis, lo que acelera la regeneración de la piel. Además, los ácidos grasos presentes en la composición de este aceite macerado fomentan la elasticidad de la piel.
- Aceite de argán: tiene una composición similar a la de los lípidos de la piel. Su alta concentración en omega-9 mejora la elasticidad de la piel, consiguiendo un efecto más suave. Los ácidos grasos omega-3 y 6 le otorgan a este aceite vegetal interesantes propiedades antiinflamatorias y unificadoras del tono de la piel. También destaca su contenido en tocoferoles y carotenoides que actúan como regeneradores cutáneos, aliviando los síntomas del envejecimiento de la piel.
- Manteca de karité: proporciona una nutrición profunda, eficaz y duradera. Su alto contenido en grasas saludables y antiinflamatorias se absorbe rápidamente, bloqueando la humedad necesaria para garantizar que la piel se mantenga hidratada durante todo el día. Los compuestos fenólicos ofrecen un remedio curativo y calmante para muchas afecciones inflamatorias. Se dice que aumenta la producción de colágeno, restaurando la elasticidad y firmeza de la piel. Además, contiene vitaminas A y E que favorecen la renovación celular y retrasan los signos de envejecimiento prematuro.

Todos los ingredientes están presentes en la crema MOONLIGHT, formulada para nutrir en profundidad, mejorar la elasticidad de la piel, calmarla y potenciar el rejuvennecimiento celular.